¿Quién manda el rival clásico en el Quantum Advantage Tracker?
El Quantum Advantage Tracker, lanzado por IBM y Algorithmiq en noviembre de 2025, hace algo que al campo le hacía mucha falta: pone resultados cuánticos y rivales clásicos sobre la misma instancia, con circuitos y datos adjuntos, donde cualquiera puede mirar. Nosotros lo usamos. Esta nota es sobre una cosa que encontramos mirando, y no es una crítica al tracker — es una medición de quién se está presentando.
El 10 de septiembre de 2026 bajamos los tres archivos submissions.json del propio repositorio del tracker y contamos. No el resumen de la portada: los datos.
Qué contamos
Cuarenta y siete entradas en los tres registros. Diecisiete son corridas cuánticas; el resto son métodos clásicos enviados como rivales o como baseline. Doce instancias tienen a la vez un brazo cuántico y al menos un retador clásico — son las únicas donde existe comparación.
En 8 de esas 12, todos los rivales clásicos comparten institución con el equipo que corrió el experimento cuántico.
La concentración no está repartida pareja, y dónde se agrupa es lo interesante:
| Registro | Instancias con ambos brazos | Sólo mismas instituciones | Con retador ajeno |
|---|---|---|---|
| Observable estimations | 5 | 5 | 0 |
| Variational problems | 4 | 3 | 1 |
| Classically verifiable problems | 3 | 0 | 3 |
Observable estimations es el registro donde los valores esperados llegan con barras de error — el formato en que se anuncia una ventaja. Ningún tercero ha enviado nunca un método clásico ahí. Classically verifiable problems es donde la respuesta se puede comprobar desde afuera sin permiso de nadie. Todas sus instancias están disputadas por alguien de afuera.
El escrutinio externo aparece donde el resultado se puede verificar sin pedir permiso, y desaparece donde hay que creerle al que mide.
El caso más claro
El tracker publica instituciones en las 47 entradas y nombres de autor en 16. En la instancia guided_sparse_ground_state_problem_49Q_v1 los nombres alcanzan para zanjarlo: la entrada cuántica (SKQD, de IBM, RIKEN y la Universidad de Chicago) y los cinco rivales clásicos — DMRG, Truncated Arnoldi, ASCI, CIPSI y HCI — llevan la misma lista de autores, persona por persona. No es que compartan empleador. Es un equipo compitiendo contra sí mismo, seis veces.
Cuatro casos que van en contra
Los nombramos porque el hallazgo es más débil sin ellos, y porque una afirmación que sólo sobrevive omitiendo los contraejemplos no es un hallazgo.
- Moderna gana con el CPU de un portátil. En
peaked_circuit_P9_Hqap_56x1917, la entrada clásica más rápida es MPO + Unswapping (CPU), enviada por Moderna, sin relación con el consorcio que corrió el brazo cuántico. Le gana a la entrada clásica de ese mismo consorcio, que además está marcada como extrapolada. - Wisconsin–Madison le gana a un brazo cuántico. En
4fe_4s_54e_36o, TrimCI de la Universidad de Wisconsin–Madison alcanza menor energía que la corrida cuántica SQD de IBM y RIKEN. - Dos equipos publicaron el método clásico que los supera. En
2fe_2s_30e_20oy enn2_3-00_14e_28o, Qunova Computing y RIKEN enviaron tanto el HI-VQE cuántico como el HCI clásico que lo deja abajo. - IBM contra IBM. En las dos instancias de
peaked_circuit_heavy_hex, la entrada clásica más rápida es de IBM, compitiendo contra el brazo cuántico de IBM.
Lo que esto no es
No es evidencia de que alguien haya moldeado un resultado. Enviar el rival clásico más fuerte contra tu propio claim cuántico es lo correcto, y varios grupos acá hicieron exactamente eso — incluso en su contra. La medición es sobre quién más se presentó, y la respuesta en el registro más ruidoso es: todavía nadie.
Tampoco es la misma pregunta que la reproducción. En las 47 entradas no hay ninguna instancia donde dos brazos cuánticos vengan de grupos disjuntos — o sea, nadie ha vuelto a correr el experimento cuántico de otro equipo y confirmado su resultado principal. Refutar un claim, verificar una salida y competir contra él con un método clásico son tres actos distintos, y los tres han ocurrido. La reproducción, no.
La distinción importa en un caso que se cita como si zanjara el asunto: en el episodio del doped Clifford, un equipo de la Singapore University of Technology and Design calculó las amplitudes exactas de las 2.051 salidas que IBM había publicado. Eso es verificación independiente del output, y es real. No es reproducción del experimento ni confirmación de la ventaja — lo que se estrechó fue la brecha de tiempo, mientras el certificado se sostuvo.
Compruébalo tú
Todo lo anterior sale de tres archivos. Baja data/observable-estimations/submissions.json, data/classically-verifiable-problems/submissions.json y data/variational-problems/submissions.json del repositorio del tracker, agrupa las entradas por circuit o hamiltonian, y compara el campo institutions de cada entrada clásica contra la cuántica de la misma instancia. Son unas veinte líneas de código. Si tu cuenta difiere de la nuestra, queremos saberlo.
Vamos a repetir esta medición en la próxima edición. La cifra que vale la pena mirar no es 8 de 12 — es si alguna vez llega el primer envío clásico ajeno a observable estimations.