Quién firma.
Nicholas Iakl Freundlich — fundador de Rosetta Quantum.
Cada veredicto que publica esta casa lleva un autor con nombre, porque un árbitro que no puedes nombrar no es un árbitro. Hoy ese nombre es el mío: diseño los protocolos, corro o comisiono los experimentos y firmo las decision pages. Donde contribuyen especialistas, quedan nombrados en el informe que tocaron.
No soy físico cuántico. Ese es justamente el punto: todo aquí está diseñado para que no tengas que confiar en mí — criterios registrados antes de correr, datos sellados y anclados por hash, resultados que puedes recomputar tú mismo. La autoridad del árbitro vive en el protocolo, no en el árbitro.
Por qué existe esto.
Soy fundador en serie, no físico — construí Sumeria, una empresa de IA aplicada, y Sigo, una plataforma de evidencia biomédica. En Sigo nació esta casa: trabajar con evidencia médica te enseña que el costo de un falso positivo no es un mal trimestre: son pacientes. La medicina resolvió este problema hace décadas: pre-registro, protocolos sellados, revisión independiente y una disciplina llamada GRADE para calificar cuánta credibilidad merece una evidencia. La computación cuántica — una industria que le vende su futuro a la farma, la banca y las redes eléctricas — no tiene nada de esa infraestructura. Rosetta Quantum es esa infraestructura: criterios pre-registrados, corridas selladas, resultados publicados se gane o se pierda, y una escala de evidencia (EL0–EL5) adaptada de GRADE.
Hemos corrido cinco evaluaciones selladas en cinco industrias — descubrimiento de fármacos, optimización de portafolios, planificación de redes, detección de fraude, dinámica de fluidos — siempre con el mejor baseline clásico en la misma cancha. El lado cuántico aún no gana. Cuando gane, esa victoria valdrá la pena creerla. Ese es el punto.
Las reglas que nos atan.
- La Two-Layer Rule. El juicio lo pagan quienes dependen de él — empresas, fondos, equipos de investigación. Jamás los vendors evaluados. Cualquiera puede usar la infraestructura de sellado, que notariza integridad, no verdad.
- Publicado se gane o se pierda. Nuestros propios experimentos corren bajo el mismo protocolo y publican bajo las mismas reglas. Nuestro propio brazo cuántico hoy puntúa EL1 — su resultado negativo está en el ledger.
- Erratas en público. Cuando nos equivocamos, lo decimos en una errata sellada y anclada por hash. El registro no se puede reescribir — tampoco por nosotros. Hoy hay cuatro erratas en el ledger; una se retracta de tres afirmaciones nuestras.
- Conflictos. Si en un encargo aparece un conflicto de interés — una relación previa, un interés financiero, cualquier cosa que pueda torcer un veredicto — se declara en el propio informe, y donde declarar no alcanza, nos inhabilitamos o declinamos. Un veredicto con un conflicto no declarado no vale nada, y nosotros vendemos veredictos.
La firma.
Rosetta Quantum es una marca de Blue Tuna SpA (Chile). Informes en inglés y español. Cada artefacto queda anclado por hash vía OpenTimestamps y espejado en GitHub, Codeberg y nuestra base pública.