Run 001: cómo se ve un benchmark cuántico honesto (y por qué ganó el clásico)
Qué corrimos
Una instancia de optimización de portafolio con restricciones — elegir 5 de 12 activos balanceando retorno esperado contra riesgo — codificada como QUBO y entregada a ambos contendores a la vez:
- Lado clásico: CP-SAT de Google OR-Tools, el tipo de solver industrial que un banco corre de verdad.
- Lado cuántico: QAOA (profundidad p=2), simulado en CPU con PennyLane — 12 activos = 12 qubits.
- El árbitro: el óptimo exacto, calculado por fuerza bruta (2¹² = 4.096 candidatos). A este tamaño podemos permitirnos la verdad perfecta: nadie corrige su propia prueba.
Misma instancia. Mismo presupuesto de 120 segundos. Semilla 42 en todo. Versiones de librerías congeladas y registradas.
El resultado
CP-SAT encontró el portafolio probadamente óptimo en una décima de segundo. QAOA, tras 120 pasos de optimización y 2.000 mediciones, entregó un portafolio 42.8% peor que el óptimo — y tardó 400× más en hacerlo.
Por qué este era el resultado esperado
Nadie serio predice ventaja cuántica en un problema de 12 variables, y nosotros tampoco — el archivo registra nuestra hipótesis textual: “a 12 activos NO se espera ventaja cuántica; este run fija la línea base del protocolo.” Tres razones por las que el lado clásico domina aquí:
- El problema es diminuto. 4.096 portafolios candidatos no es nada; CP-SAT prueba optimalidad casi instantáneamente.
- QAOA a profundidad p=2 es una heurística superficial. Su calidad de aproximación crece con la profundidad del circuito — y la profundidad es justo lo que escasea, en simuladores y en hardware real.
- El baseline es fuerte a propósito. Ganarle a un solver clásico debilitado es el pecado más común del benchmarking cuántico. Una victoria contra un baseline débil no es una victoria.
¿Entonces para qué correrlo?
Porque un ledger de verificación se gana la confianza con sus no antes que con sus sí. Este run establece tres activos:
- El protocolo, en vivo. Misma instancia, mismo presupuesto, óptimo exacto como árbitro, semillas fijas, versiones congeladas — ahora demostrado de punta a punta, no descrito.
- La línea base de la curva de cruce. Cada run futuro — 16 activos, 20, circuitos más profundos, QPUs reales — se compara contra este punto. Dónde (y si) se cierra la brecha es el producto.
- Reproducibilidad radical. El archivo registra semilla, parámetros de la instancia y versiones. Corre el harness publicado con esos valores y deberías aterrizar en nuestros números. Si no puedes, dínoslo — en público.
Integridad de esta entrada
El run completo vive en un archivo JSON sellado con sha256:d0a207d6…bce6c, guardado simultáneamente en tres lugares (GitHub, Codeberg y nuestra base de datos) que se referencian entre sí. Si el hash de cualquier copia difiere, esa copia no es válida. El archivo responde seis preguntas — qué, cómo, cuándo, dónde, por qué, quién — para que esta entrada pueda auditarse sin confiar en este post.
Qué no sabemos
Si — y dónde — las recetas de la familia QAOA cruzan a CP-SAT en problemas de portafolio a medida que crecen las instancias: eso es exactamente lo que miden los próximos runs. Tampoco sabemos aún cómo estos resultados de simulador CPU se trasladan a hardware con ruido. Publicaremos ambas cosas, caigan donde caigan.
Contenido medido del archivo sellado EXP-0012-001. Rosetta Quantum publica veredictos con datos crudos reproducibles — incluidos los que el cuántico pierde.