¿Qué es el único claim de ventaja cuántica que sobrevive hoy y por qué es aleatoriedad certificada?
Al 10 de octubre de 2026, exactamente un claim de ventaja cuántica del registro público está atado a una aplicación entregada y no a un benchmark sintético: la aleatoriedad certificada — 71.313 bits de entropía producidos por internet por el Quantinuum H2-1 de 56 qubits y certificados con 1.1 ExaFLOPS de supercómputo clásico (Liu et al., Nature, 26 de marzo de 2025). El claim sobrevive porque su producto se verifica en vez de estimarse, y su letra chica la imprimen sus propios autores: la seguridad vale contra «a restricted class of realistic near-term adversaries», certificar cuesta más que generar por diseño (Aaronson y Hung ponen el techo práctico cerca de 60 qubits, arXiv:2303.01625), y la revisión de 2026 del propio campo todavía lista la aleatoriedad certificada eficientemente verificable como un hito futuro (Hangleiter, arXiv:2603.09901). Rosetta Quantum lo lee como el claim sobreviviente más fuerte — con cada asterisco impreso al lado.
Estado a: 10 de octubre de 2026. Cada número de este post lleva su fuente y su fecha al lado. Diez posts previos de Rosetta Quantum van cross-linkeados abajo y no se re-litigan aquí.
¿Qué se entregó exactamente y quiénes?
71.313 bits de entropía certificada — producidos por el procesador de iones atrapados Quantinuum H2-1 de 56 qubits, accedido por internet, en una colaboración de JPMorganChase, Quantinuum, los laboratorios nacionales de Argonne y Oak Ridge y la Universidad de Texas en Austin, publicada en Nature el 26 de marzo de 2025 (Liu et al.; el preprint es arXiv:2503.20498). El protocolo tiene cuatro piezas móviles, y nombrarlas es la mayor parte de la explicación. Primera: el cliente — la parte que quiere aleatoriedad que pueda probar que no fabricó — estira una semilla aleatoria pequeña en un flujo de circuitos «desafío» pseudoaleatorios. Segunda: un servidor cuántico no confiable debe devolver muestras de esos circuitos rápido: la ventana de respuesta es el mecanismo de seguridad, porque un tramposo armado de simuladores clásicos necesitaría más tiempo del que el protocolo permite para falsificar muestras que pasen contra «the best currently known techniques» (comunicado de JPMorganChase, 26 de marzo de 2025). Tercera: el cliente verifica las muestras devueltas con el benchmark de entropía cruzada (XEB) en supercomputadores clásicos — el experimento midió 1.1×10¹⁸ operaciones de punto flotante por segundo de rendimiento sostenido combinado en múltiples máquinas para este paso (abstract, arXiv:2503.20498). Cuarta: un extractor de aleatoriedad destila las muestras verificadas en bits certificados casi uniformes. El producto es la aplicación: entropía que importa, en palabras del comunicado, para «cryptography, fairness and privacy».
Lo que se afirmó es más angosto que lo que reportó parte de la prensa, y el angostamiento lo hicieron los propios autores — el patrón de salvedad-de-autor que caza nuestra guía de lectura de papers. Scott Aaronson, cuyo protocolo de 2023 con Shih-Han Hung implementa el experimento, dijo en el comunicado de la propia colaboración: «This is a first step toward using quantum computers to generate certified random bits for actual cryptographic applications». Un primer paso, entregado: el comunicado no afirma ningún despliegue en producción, y Rosetta Quantum no encontró ninguno en el registro público en la lectura de hoy.
¿Por qué sobrevive este claim cuando los márgenes insignia cayeron?
Porque lo que vende se verifica, no se estima. Los claims famosos de supremacía eran afirmaciones sobre un costo clásico contrafactual — «esto le tomaría 10.000 años a una máquina clásica» — y ese género envejeció mal: el margen de 2019 se invirtió de plano cuando una re-corrida clásica terminó el benchmark 7× más rápido que la máquina cuántica, como mapeamos en nuestro post de Google 2019, y los márgenes fotónicos se achicaron nueve órdenes de magnitud solo con algoritmos (nuestro post de boson sampling). La aleatoriedad certificada tiene otra forma. El supercomputador clásico no es un rival a vencer por estimación; es el árbitro, al que se le pagan 1.1 ExaFLOPS por revisar cada lote después del hecho. La máquina cuántica no tiene que seguir siendo más rápida que todo algoritmo clásico futuro; tiene que producir muestras que pasen dentro de una ventana de respuesta que los mejores métodos clásicos conocidos hoy no pueden cumplir — una afirmación fechada y testeable, la misma forma que una fila del ledger de Rosetta Quantum.
Dos precisiones mantienen honesto el superlativo. Primera: «único sobreviviente» significa único claim APLICADO en pie: los récords de muestreo de circuitos aleatorios figuran como «unrefuted» en la primera historia revisada por pares del campo (LaRose, Quantum 10, 2198, septiembre de 2026) — pero esos son benchmarks sintéticos con márgenes estimados, exactamente el género cuya erosión rastreamos en nuestro post de redes tensoriales. La aleatoriedad certificada era la única entrada aplicada de nuestro mapa de uso del 6 de octubre, y nada en la lectura de hoy lo cambia. Segunda: este claim no tiene razón tiempo-a-solución R — la unidad que nuestro ledger adoptó para márgenes en el post de por-cuánto-gana — porque ningún rival clásico produce el mismo entregable a ningún precio: un «certificado de cuanticidad» generado clásicamente es una contradicción en los términos del propio protocolo. Donde un margen no puede computarse, el ledger reporta asimétricamente y lo dice. Las unidades en que SÍ se mide este claim son bits certificados bajo un modelo de adversario declarado (71.313) y el precio de verificarlos (1.1 ExaFLOPS). Ambas están en el marcador.
¿Qué dice la letra chica?
Tres asteriscos, todos impresos por los propios autores. Uno: el adversario está acotado por supuesto. El abstract certifica los 71.313 bits «under this restricted adversary and additional assumptions» — el análisis de seguridad cubre «a restricted class of realistic near-term adversaries», no uno sin límites (arXiv:2503.20498). Un tramposo con más cómputo clásico del que el análisis concede queda fuera del certificado. Dos: verificar cuesta más que generar, por diseño. Aaronson y Hung escribieron en el paper del protocolo que la verificación es exponencialmente cara y que el régimen práctico está cerca de 60 qubits — bastante grande para que los ataques de spoofing sean costosos, bastante chico para que revisar siga siendo posible (arXiv:2303.01625, 2 de marzo de 2023). Por eso el certificador pesó más que el probador en 2025 — 1.1 ExaFLOPS de supercómputo arbitrando a una máquina de 56 qubits — y por eso el protocolo tal como se demostró no escala agregando qubits: más qubits vuelven imposible el trabajo del árbitro, menos abaratan el del tramposo. Tres: la métrica misma está bajo ataque clásico en vivo. La dureza de falsificar el XEB lineal descansa en una conjetura, XQUATH, que «has been disproven for sublinear depth circuits», y un puntaje emparentado usado en claims de supremacía de simulación Hamiltoniana «can be classically simulated efficiently in certain regimes» (Tanggara, Gu y Bharti, arXiv:2405.00789, v2 del 3 de febrero de 2026). La evaluación de Dominik Hangleiter, en la serie de blog que acompaña su perspectiva de 2026, es más cruda: «verification uses XEB which can be classically spoofed, and only actually measured in the simulatable regime» (Quantum Frontiers, 28 de febrero de 2026). Nada de esto refuta el certificado de marzo de 2025 — se emitió contra los métodos de su día y lo dice — pero es la razón de que la lista de hitos de abajo siga terminando en tiempo futuro.
¿Qué ha pasado desde el paper de Nature?
Tres desarrollos fechados. Primero, 5 de noviembre de 2025: el mismo equipo industrial publicó un preprint de seguimiento — amplificación de aleatoriedad certificada sobre el Helios de 98 qubits de Quantinuum, transmitiendo compuertas al procesador en tiempo real, manteniendo el estado coherente ≈0,9 segundos y revelando las bases de medición solo milisegundos antes de medir, de modo que una ventana de spoofing clásico de ≈30 ms restringe a cualquier adversario a un radio de ≈4.500 km; la fidelidad medida fue 0,586 en circuitos de 64 qubits con 276 compuertas de dos qubits (arXiv:2511.03686, 5 de noviembre de 2025). Su avance declarado es eliminar la necesidad de «physically co-located, loophole-free Bell tests» — la restricción que mantenía la forma más fuerte de aleatoriedad certificada clavada dentro de un laboratorio. A nuestra lectura es un preprint de las partes interesadas, aún sin revisión por pares, y el ledger lo lee exactamente a ese nivel. Segundo, 10 de marzo de 2026, revisado el 8 de septiembre de 2026: el campo recibió una perspectiva formal titulada «Has quantum advantage been achieved?» — Hangleiter responde que sí, con los loopholes «scalability and verifiability» explícitamente abiertos, y lista entre los hitos de la era de 100 qubits lógicos que viene el «eventually demonstrate classically verifiable advantage with applications to certified randomness» (arXiv:2603.09901). Léase con cuidado: en el documento-árbitro del propio campo, la versión eficientemente verificable del tema de este post es un hito por delante, no un resultado por detrás. Tercero, 3 de febrero de 2026: el paper de spoofing de XEB de arriba llegó a su v2. La dirección de los tres es la misma — el resultado de 2025 queda en pie como fechado, y la carrera entre certificación y spoofing se calificará en público.
¿Qué NO demuestra la aleatoriedad certificada?
Nada más allá de sí misma. No dice nada de química ni descubrimiento de fármacos, nada de optimización ni logística, nada de machine learning — los veredictos de factibilidad de esas clases siguen sin cambio en nuestro post de simulación molecular, nuestro post de ruteo y nuestro post de QML, y ninguno hereda un punto de este protocolo. No es independencia de dispositivo: el linaje previo de tests de Bell — el NIST extrajo «1024 random bits uniform to within 10⁻¹²», certificados por «the impossibility of superluminal signals» (Bierhorst et al., Nature 2018; arXiv:1803.06219) — descansa en física y no en dureza computacional, una garantía estrictamente más fuerte comprada al precio de un test de Bell sin loopholes y co-localizado (el registro de Bell está mapeado en nuestro post de entrelazamiento). El protocolo de 2025 cambia esa garantía física por operación remota más un supuesto de dureza. No es un mercado comercial: el contador de cargas comerciales con ventaja verificada de nuestro mapa de uso marcaba 0 el 6 de octubre de 2026, y un protocolo demostrado con salvedades publicadas no lo mueve. Y no jubila los productos de aleatoriedad existentes: los generadores de números aleatorios por hardware se venden hoy sin ningún claim de ventaja — lo que el resultado de 2025 agrega no es mejor aleatoriedad sino un certificado de que un dispositivo remoto no confiable no pudo haber falsificado su salida clásicamente, bajo los supuestos declarados.
| Enfoque | La garantía descansa en | Demostrado | Letra chica | Fuente |
|---|---|---|---|---|
| Test de Bell (independiente del dispositivo) | imposibilidad de señales superlumínicas | 1.024 bits uniformes a 10⁻¹² (2018) | exige un test de Bell sin loopholes y co-localizado | arXiv:1803.06219 / Nature 2018 |
| Muestreo de circuitos aleatorios (Aaronson–Hung) | dureza clásica del muestreo + ventana de respuesta | 71.313 bits en 56 qubits (Nature, 26-mar-2025) | adversario restringido; 1.1 ExaFLOPS para verificar; techo práctico ≈60 qubits | arXiv:2503.20498 · arXiv:2303.01625 |
| Amplificación por red | muestreo rápido + bases de medición reveladas tarde | demo en Helios de 98 qubits (preprint, 5-nov-2025) | preprint, aún sin revisión por pares; ventana de spoofing ≈30 ms; cota de adversario ≈4.500 km | arXiv:2511.03686 |
Qué no sabemos
No sabemos si la cota de adversario restringido sobrevive a mejores métodos clásicos de muestreo: el certificado está fechado por construcción, y la literatura de spoofing de arriba está activa — un método futuro que produzca muestras que pasen dentro de la ventana no reescribiría la historia, pero terminaría los certificados nuevos de este diseño. No sabemos si alguien corre aleatoriedad certificada basada en RCS en producción: el registro público muestra una demostración y un comunicado, no un despliegue, y JPMorganChase no ha publicado ninguno a nuestra lectura. No sabemos si el resultado de amplificación en Helios sobrevive la revisión por pares — es un preprint de las partes interesadas, y este post quedará superado en esa fila cuando aparezca una versión revisada. No sabemos el modelo de adversario completo del paper de Nature: el texto completo queda tras un paywall para esta corrida, así que nuestras citas vienen del propio abstract de los autores, del registro de arXiv y del comunicado de la colaboración — una limitación de fuentes que declaramos en vez de esconder. Y no sabemos si existe un verificador eficiente: encontrarlo abarataría la certificación — y el mismo descubrimiento probablemente reconfiguraría la historia de dureza en que descansa, que es por lo que la lista de hitos del campo lo mantiene en tiempo futuro.
Fuentes
- Liu et al. — Certified randomness using a trapped-ion quantum processor, Nature (26-mar-2025)
- Liu et al. — preprint, arXiv:2503.20498 (abstract leído 10-oct-2026)
- Aaronson & Hung — Certified Randomness from Quantum Supremacy, arXiv:2303.01625 (2-mar-2023)
- JPMorganChase — comunicado de certified randomness y citas (26-mar-2025)
- Liu, Niroula, DeCross, Foreman et al. — Certified randomness amplification by dynamically probing remote random quantum states, arXiv:2511.03686 (5-nov-2025)
- Hangleiter — Has quantum advantage been achieved?, arXiv:2603.09901 (v2 8-sep-2026)
- Hangleiter — What is next in quantum advantage?, Quantum Frontiers / IQIM (28-feb-2026)
- Tanggara, Gu & Bharti — Classically Spoofing System Linear Cross Entropy Score Benchmarking, arXiv:2405.00789 (v2 3-feb-2026)
- Bierhorst et al. — Experimentally Generated Randomness Certified by the Impossibility of Superluminal Signals, arXiv:1803.06219 / Nature, DOI 10.1038/s41586-018-0019-0 (2018)
- LaRose — A brief history of quantum vs classical computational advantage, Quantum 10, 2198 (1-sep-2026)
- Rosetta Quantum — ¿Para qué se usa la computación cuántica hoy?
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- Rosetta Quantum — ¿Sirve quantum para ruteo y logística?
- Rosetta Quantum — ¿Sirve quantum para machine learning?
Rosetta Quantum publica veredictos con datos crudos reproducibles. Esto es contenido educativo, no un claim de producto.